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Date: 1998
Compilation [inc]
[14]

Tracks

01. Hey Joe
02. Foxy Lady
03. Purple Haze
04. The Wind Cries Mary
05. Wild Thing
06. Stone Free
07. All Along The Watchtower
08. Gypsy Eyes
09. Highway Chile
10. Voodoo Child (Slight Return)
11. Fire
12. Fire
(err)
(err)
13. Crosstown Traffic
(err)
(err)
14. Free Spirit
15. Burning Of The Midnight Lamp
16. House of the rising sun

Reviews

EL CD DEL FIN DE SEMANA/ «JIMI HENDRIX»

La guitarra incendiaria

FERNANDO M. DE LA SERNA

Cuando Al Hendrix, padre del mito, compró a su hijo una guitarra de las baratas a sus 11 años, ni él se podría imaginar lo que Jimi llegaría a hacer con ella. La reinventó, hizo cosas que nadie había hecho jamás, le sacó sonidos propios de otros instrumentos, imitó a trenes, a aviones, a lo que hiciese falta. Hasta la quemó.

No hay en la historia de la música un instrumentista que haya influenciado tanto a artistas con mentalidades tan diferentes, como Miles Davis -al que vistió de hippy e hizo cometer locuras con la sordina- o Pat Metheny -guitarrista de jazz innovador y muy experimental, heredero, en parte, de Hendrix-, por poner dos ejemplos significativos.

Además, Jimi Hendrix es el verdadero padre del heavy, género que es mucho más que los grupos de los 80 anunciantes de champúes. Led Zeppelin o Deep Purple no habrían existido sin las excentricidades del genial guitarrista.

Tras tocar con bluesmen como B.B. King o Sam Cooke, alentado por el animal Chas Chandler, su enamorado manager, Hendrix se decide a formar su propio trío, la formación que más se adecuaba a sus características -también influyó un poquito la devoción de Hendrix por Cream (el grupo de Clapton, Baker y Bruce). Así se une a Mitch Mitchell, a la batería, y a Noel Redding, al bajo. Forman The Jimi Hendrix Experience, con los que grabó sus tres mejores discos, de los cinco que publicó en vida. El primero ya contenía muchos de los elementos de su música: psicodelia, blues, líneas (sobre todo en Noel Redding) jazzísticas, largos solos instrumentales, violencia sonora... Todo mezclado, con su voz típicamente negra, para, por primera vez, tener, un negro, un éxito masivo entre el público blanco.

Después de su muerte, debido a una excesiva ingestión de pastillas para dormir -en teoría, porque su caso está lleno de dudas-, se publicó Electric Ladyland, su elepé póstumo, para muchos el mejor, y a lo largo de los años han salido cientos de recopilaciones, la inmensa mayoría satisfactorias, porque a Jimi Hendrix no le dio tiempo a grabar nada verdaderamente malo, o quizá era incapaz.

16 grandes éxitos en versión original se vende este fin de semana con LA REVISTA de EL MUNDO por 720 pesetas.
Jimi Hendrix